Khaled Hosseini - "Cometas en el Cielo"

0 comentarios
- Los disparos y las explosiones habían durado menos de una hora, pero nos habían asustado mucho porque ninguno de nosotros había oído nunca disparos en las calles. Entonces eran sonidos desconocidos para nosotros. La generación de niños afganos cuyo oído no conocerían otra cosa que no fueran los sonidos de las bombas y los tiroteos no había nacido aún.

- El niño hindú aprendería muy pronto lo que los británicos descubrieron a principios de siglos y los rusos a finales de la década de los ochenta: que los afganos son un pueblo independiente.

- Es lo que le ocurre a la gente que cree lo que dice. Que piensa que a los demás les sucede lo mismo.

- Es imposible ordenarle un día a alguien que te lustre los zapatos y al siguiente llamarlo hermano.

- ...a veces lo que sucede en unos días, incluso en un único día, puede cambiar el curso de una vida.

- Las historias tristes producen buenos libros.

- Existe una cosa que es la voluntad de Dios.
- Existe sólo lo que hacemos y lo que no hacemos, - dije.

- A veces los muertos son los más afortunados.

- Dijo: "Tengo mucho miedo". Y yo le pregunté: "¿Por qué?", y ella respondió: "Porque soy profundamente feliz, doctor Rasul. Una felicidad así asusta." Le pregunté por qué y dijo: "Sólo te permiten ser así de feliz cuando están preparándose para llevarse algo de ti"...

- ... en Afganistan hay muchos niños, pero poca infancia.

Diana Setterfild - "El Cuento Numero Trece"

0 comentarios
- La gente desaparece cuando muere. La voz, la risa, el calor de su aliento, la carne y finalmente los huesos. Todo recuerdo vivo de ella termina. Es algo terrible y natural al mismo tiempo. Sin embargo, hay individuos que se salvan de esa aniquilación, pues siguen existiendo en los libros que escribieron. Podemos volver a descubrirlos. Su humor, el todo de su voz, su estado de ánimo. A través de la palabra escrita pueden enojarte o alegrarte. Pueden consolarte, pueden desconcertarte, pueden cambiarte. Y todo eso pese a estar muertos. Como moscas en ámbar, como cadáveres congelados en el hielo, eso que según las leyes de la naturaleza debería desaparecer se conserva por el milagro de la tinta sobre el papel. Es una suerte de magia.

- Hay demasiados libros en el mundo para poder leerlos todos en el transcurso de una vida, de manera que hay que trazar una linea en algún lugar.

- ¿Qué mejor lugar para matar el rato que una biblioteca? Y en concreto para mí, ¿qué mejor manera de conocer a alguien que a través de su colección de libros y el trato que les dispensa?

- Las familias son tejidos. Resulta imposible tocar una parte sin hacer vibrar el resto.

- ... los niños pueden ser muy crueles. Lo que pasa es que no nos gusta pensar eso de ellos.

- Nada te obliga a cumplir un propósito formulado en mitad de la noche.

- Todo el mundo tiene una historia.

- Tengo por norma estricta no perseguir a mis pupilos, sino enseñarles a que ellos vengan a mí.

- No puede haber secretos en una casa donde hay niños


Paulo Coelho - "El Demonio y la Señorita Prym"

2 comentarios

-O sea, que el Bien y el Mal tienen el mismo rostro; todo depende de la época en que se cruzan
en el camino de cada ser humano

_______________________________

Un hombre, su caballo y su perro iban por una carretera. Cuando pasaban cerca de un enorme árbol, cayó un rayo y los tres murieron fulminados. Pero el hombre no se dio cuenta de que ya había abandonado este mundo, y prosiguió su camino con sus dos animales; a veces, los muertos tardan un cierto tiempo antes de ser conscientes de su nueva condición...

La carretera era muy larga, colina arriba, el sol era muy fuerte, estaban sudados y sedientos.
En una curva del camino vieron un portal magnífico, todo de mármol, que conducía a una
plaza pavimentada con adoquines de oro, en el centro de la cual había una fuente de donde manaba un agua cristalina. El caminante se dirigió al hombre que custodiaba la entrada.

-Buenos días.
-Buenos días -respondió el guardián.
-¿Cómo se llama este lugar tan bonito?
-Esto es el Cielo.
-Qué bien que hayamos llegado al Cielo, porque estamos sedientos.
-Usted puede entrar y beber tanta agua como quiera. -Y el guardián señaló la fuente.
-Pero mi caballo y mi perro también tienen sed...
-Lo siento mucho -dijo el guardián-. Pero aquí no se permite la entrada a los animales.

El hombre se llevó un gran disgusto, puesto que tenía muchísima sed, pero no pensaba beber
solo; dio las gracias al guardián y siguió adelante. Después de caminar un buen rato cuesta
arriba, exhaustos, llegaron a otro sitio, cuya entrada estaba marcada por una puertecita vieja
que daba a un camino de tierra rodeado de árboles. A la sombra de uno de los árboles había un hombre echado, con la cabeza cubierta por un sombrero; posiblemente dormía.

-Buenos días -dijo el caminante.
El hombre respondió con un gesto de la cabeza.
-Tenemos mucha sed, yo, mi caballo y mi perro.
-Hay una fuente entre aquellas rocas -dijo el hombre, indicando el lugar-. Pueden beber tanta
agua como quieran.
El hombre, el caballo y el perro fueron a la fuente y calmaron su sed.
El caminante volvió atrás para dar las gracias al hombre.
-Pueden volver siempre que quieran -le respondió.
-A propósito, ¿cómo se llama este lugar?
-Cielo.
-¿El Cielo? ¡Pero si el guardián del portal de mármol me ha dicho que aquello era el Cielo!
-Aquello no era el Cielo, era el Infierno.
El caminante quedó perplejo.
-¡Deberían prohibir que utilicen su nombre! ¡Esta información falsa debe de provocar
grandes confusiones!
-¡De ninguna manera! En realidad, nos hacen un gran favor. Porque allí se quedan todos los que son capaces de abandonar a sus mejores amigos..."

____________________________________

- Una cosa sí puedo decirte con toda seguridad: que la vida sea corta o larga depende
de la manera en que la vivamos.